miércoles, 22 de marzo de 2017

ANA (ROBERTO SANTIAGO)

Ana
Roberto Santiago




FICHA TÉCNICA

Título: Ana
Autor: Roberto Santiago
Editorial: Planeta, 2017
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 861











ROBERTO SANTIAGO


Esto es lo que la editorial nos cuenta de él:

Roberto Santiago es escritor, dramaturgo y director de cine. Ha escrito más de veinte novelas infantiles y juveniles. Entre otras, la colección Futbolísimos (Editorial SM), que se ha convertido en la saga de literatura infantil española más vendida en nuestro país en los últimos años, y que ha sido traducida a varios idiomas.
Ha escrito y dirigido, entre otras, las películas El penalti más largo del mundo (nominada al Goya al mejor guion), El club de los suicidasAl final del camino y la coproducción internacional El sueño de Iván.
En teatro ha escrito las adaptaciones de Ocho apellidos vascos, El otro lado de la cama y Perversiones sexuales en Chicago, de David Mamet, entre otras. Ha participado en varias series de televisión; es profesor de la Escuela Oficial de Cine de la Comunidad de Madrid; y su cortometraje Ruleta fue el primer corto español en competir en la Sección oficial del Festival de Cannes. 
Ana, es su primera novela para adultos.







ARGUMENTO de ANA


«-Ana, ¿me estás escuchando? –preguntó la voz ronca con cierta ansiedad--Alto y claro-Estoy en un cuartel de la Guardia Civil de Robredo. Me han detenido por asesinato». (Página 12)

Tras varios años sin tener noticias suyas, Ana Tramel recibe la inesperada llamada de su hermano Alejandro, al que acusan de haber matado al director del casino Gran Castilla.
Ana era una de las más prestigiosas abogadas de Madrid, hasta que un suceso hizo que se derrumbara y ahora trabaja en un despacho encargado de gestionar y reclamar multas.
Ana utilizará los recursos del despacho y la ayuda de su jefa y amiga Concha para intentar sacar a su hermano del callejón sin salida en el que parece estar, aunque eso le lleve a enfrentarse con la potentísima maquinaria de las empresas del juego, defendidas por los mejores bufetes de abogados del país.





ANA


Hay novelas que no ofrecen dudas a la hora de clasificarlas. Ana es una de ellas, porque es sin ningún lugar a dudas un thriller legal. Basta con mirar la definición de thriller legal en Wikipedia para darnos cuenta que es así, pues lo define así:
«El thriller legal es un subgénero dentro del suspenso y la ficción criminal en el cual los personajes principales son abogados y sus empleados».

Al igual que en la novela negra, es fundamental contar con un protagonista que marque las diferencias y sea capaz de atrapar al lector. Y no hay duda de que Roberto Santiago lo ha conseguido con Ana, una mujer que nos cuenta con mucho desparpajo y sin complejos pudores en primera persona, su vida y sus pensamientos.
Ana es abogada por vocación, por más que el origen de su vocación, como alguien le dice en un momento dado, no es muy original y tenga un origen muy cinematográfico:
«Había visto un millón de veces a Atticus Finch en Matar a un ruiseñor, a sir Wilfrid Roberts en Testigo de cargo, a Frank Galvin en Veredicto final, a Arthur Kirkland en Justicia para todos, ellos eran mis héroes, los mejores y más brillantes abogados de siempre. Y al verlos me daba cuenta de una cosa: todos ellos, todos y cada uno de ellos, invariablemente, hacían justicia, pesara a quien le pesara. Y por si fuera poco, además se salían con la suya». (Página 16)

Rocky Balboa
No es la única alusión cinematográfica que podremos encontrar en la novela, porque Ana se ve a sí misma como una reencarnación del Rocky Balboa de Rocky, cuya gran fuerza no es su pegada, sino la capacidad de encajar, resistir y seguir levantándose. Una capacidad que en esta historia será puesta a prueba una y otra vez.

No se anda con paños calientes a la hora de describirse a sí misma. Es consciente de que es una adicta. Muy adicta. Con más caídas que las del famoso Rocky en sus combates de boxeo. O sea, que Ana no va a ser una heroína al uso:
«Por dentro estaba destruida, pero a la luz del sol lucía razonablemente bien para ser una abogada arruinada de cuarenta y tres años, alcohólica, adicta a los tranquilizantes y cuyo único familiar vivo acaba de ser acusado de asesinato. Si no me hacían un análisis de sangre, o un test psicológico, podría dar el pego». (Página 20)

Nada es sí ni no. Todo depende del momento en que la pilles, así que en algunas cosas no tendrá el lector muy claro por dónde va a sorprenderle Ana en la página siguiente
«Cambiar de opinión es una de mis especialidades. Lo hago a todas horas. Y me va bien así». (Página 21)

¿Su vida sentimental? Un desastre, con un exmarido del que no sabe ni quiere saber nada. En el fondo su problema es que le van los tipos malos y así le va. Eso sí, no le hace ascos a una buena sesión de sexo.
«Mi primer exmarido es también mi único exmarido, después de la separación no me quedaron ganas para otro matrimonio, pero me gusta llamarle así: mi primer exmarido. No sé por qué. Si tuviera que dar un billete de cincuenta por cada cosa que hago o digo sin ninguna razón aparente, me habría arruinado varias veces». (Página 24)

Fue una gran abogada. Pero tiene una capacidad para meter la pata increíble, hasta el punto de que como lector uno llega a pensar que es imposible que pueda hacer tan mal las cosas, que ni siquiera una novata pueda hacerlo tan mal en algunas ocasiones. Será cosa de su carácter.
«Hacer y decir cosas que se volvían en mi contra era, por así decirlo, otra de mis especialidades. Por si alguien aún no lo tiene claro, mis especialidades no son cosas que la gente en general aprecie a primera vista como tales». (Página 31)

Fichas de casino
Como buen thriller legal, un poco como los de John Grisham en que por más que cambiara el tema siempre teníamos un joven e idealista abogado dispuesto a enfrentarse a las más poderosas compañías, partimos de Ana, una abogada que aunque ya no puede decirse que sea joven, ni que sea precisamente muy idealista, si que le gusta pelear contra molinos de viento. ¿Y cuál mejor que las poderosísimas compañías de juego?
Ese es el trasfondo de la novela: el juego, que poco a poco va extendiendo sus tentáculos en nuestra sociedad con el beneplácito de papá Estado. Ya no puedes ver un partido de fútbol o escucharlo por la radio sin que te bombardeen con las bondades de divertirte más con el partido haciendo apuestas. ¿Qué no se te ocurren? Tranquilo, que ellos te sugerirán unas cuantas durante la retransmisión.
Y la novela deja muy claro que con el juego no son los jugadores los que van a ganar:
«A ver si lo entiendo. Los llamados recreacionales pierden todos sin excepción. Y de los profesionales el noventa por ciento también pierde.-Exacto.-Entonces, ¿quién gana?La respuesta era evidente.-El casino, las casas de apuestas, los bingos y las grandes compañías de juego online y, por supuesto, el Estado». (Página 394)

Una verdad incontestable que mueve de un modo legal millones de euros:
«Aquí todos ganan un buen pellizco, el casino, las arcas públicas, la Comunidad Autónoma, todos excepto los jugadores, por supuesto, La única verdad inalienable es esta: la casa gana, el jugador pierde. No hay más vuelta de hoja». (Página 385)









IMPRESIÓN PERSONAL

De siempre me han encantado los thrillers legales. He sido un seguidor de John Grisham (que poco a poco ha ido perdiendo fuelle en sus novelas) o de Michael Connelly. Y no solo de los que aparecen en las novelas, que también me han encantado películas (como las citadas anteriormente) o de series televisivas de abogados (desde Ally MacBeal a The good wife)
Tal es así, que en España conocemos mejor el sistema judicial de Estados Unidos gracias a los libros, series y películas. Cierto que algún intento se ha hecho en series televisivas, pero novelas prácticamente no hay mucho donde elegir. De ahí que aplauda la irrupción de Ana, una novela que espero sirva de ejemplo para que este género empiece a triunfar en España con autores y temas nuestros.
Puedo afirmar que Ana es el mejor thriller legal publicado en este siglo XXI que he leído, superando incluso a los de John Grisham, bien es verdad que los buenos libros de este autor son todos del siglo pasado.
Lo tiene todo: intriga, tensión, humor y un personaje difícil de olvidar. Sin olvidarnos de unos secundarios que, sin llegar a convertirla en una novela coral (algo difícil al estar narrada en primera persona) contribuyen a crear un buen grupo humano con sus debilidades (muchas, que hay mucho ludópata suelto), sus virtudes y sus defectos.

Es cierto que el número de páginas es de los que pueden asustar (casi 900). Pero lo cierto es que, antes de que te quieras dar cuenta, habrás terminado el libro. Si no me crees, haz la prueba.

Hasta el día 19 de abril puedes conseguir un ejemplar de la novela entrando en la entrevista que le realicé al autor y participando en el sorteo. Para ello pincha en la imagen:





Y esta es la vídeo reseña de la novela:





VALORACIÓN: 9/10


Si quieres conocer más novedades editoriales 2017, pincha AQUÍ

Si quieres comprar el libro pincha en la imagen correspondiente.

                


9 comentarios:

  1. Es mi actual lectura y también me está gustando bastante.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Me lo estoy pasando en grande con Ana,me quedan unas 2oo páginas.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. A ver si me pongo con ella, cada vez que leo una reseña, más me apetece.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. tengo ganas de leerlo, lo tengo apuntado en mi whislits

    un saludo

    ResponderEliminar
  5. Es la primera reseña que veo y la verdad es es un tipo de thiller que no suelo leer pero me gusta probar historias diferentes y creo que puede ser una estupenda opción.

    Besitos

    ResponderEliminar
  6. Lo poco que he leído de thrillers judiciales (El informe pelícano y poco más) no me convenció, así que no creo que le dé una oportunidad.

    Biquiños.

    ResponderEliminar
  7. Para mí también ha sido una lectura cinco estrellas.

    Un beso

    ResponderEliminar
  8. Me gusta lo que cuentas!
    Me lo llevo, no lo conocía =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  9. Justo la clase de reseña que necesitaba leer para animarme con él, porque es verdad que tantas páginas intimidan pero tiene muy muy buena pinta. ¡Veremos a ver!

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Analytics