miércoles, 11 de mayo de 2016

DONDE AÚLLAN LAS COLINAS (FRANCISCO NARLA)

Donde aúllan las colinas

Francisco Narla




FICHA TÉCNICA

Título: Donde aúllan las colinas
Autor: Francisco Narla
Editorial: Planeta, 2016
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 256
PVP: 19,90 €
Ebook: 11,39 €






Editorial: Planeta, 2017
Encuadernación: Tapa blanda, bolsillo
Páginas: 272
PVP: 8,95 €








FRANCISCO NARLA


Esto es lo que la editorial nos cuenta del autor:


Francisco Narla (Lugo, 1978) es comandante de línea aérea y escritor. Ha publicado novela, relatos, poesía, ensayos técnicos y artículos. Como conferenciante, ha participado en diferentes foros, como centros universitarios o programas de radio y televisión (Cuarto milenio, El guardián de la noche o Milenio).

En 2009 publica su primera novela, Los lobos del centeno, tras cuyo éxito en España es editada en México para toda Latinoamérica. En 2012 nos sorprendió con Assur, con la que recibe el aplauso del público y conquista las listas de los más vendidos. Y al año siguiente nos presenta Ronin, con la que se consagró como uno de los más versátiles y talentosos escritores de novela histórica de nuestro país.

En Caja negra, un magistral thriller, une misterios oscuros y arcaicos con una trama de intriga actual enmarcada en el mundo de la aviación.






La venganza del lobo




ARGUMENTO de DONDE AÚLLAN LAS COLINAS


En el interior de Galicia, un grupo de soldados de la legión intentan obtener de los habitantes del lugar un secreto que puede cambiar la historia del imperio romano.
Para ello, disfrazados de alimañeros, han llegado a un acuerdo con una de las tribus. Matarán a todos los lobos que están acabando con su ganado. Ya solo quedan dos para lograr su objetivo, una pareja que ha escapado a todas las artimañas de Cainos, un ibero enrolado en las tropas romanas. Y ahora, uno de ellos, la loba, ha caído por fin en una trampa.

Pero el resultado final no es el esperado, porque el lobo consigue escapar.
«Al lobo se lo habían robado todo.Los hombres tan solo le habían dejado la venganza». (Página 215)

Comienza para el grupo de soldados una huida hacia Roma, donde tienen que llegar para cumplir la misión encomendada por César. Pero eso será si el lobo les permite llegar.
«Nos cazará. Uno a uno. Acabará con nosotros aunque nos escondamos bajo estas malditas piedras». (Página 55)







DONDE AÚLLAN LAS COLINAS


Francisco Narla consigue aunar en sus novelas la literatura con sus grandes pasiones personales. Así en Caja negra lo hacía con la aviación. En Ronin con su pasión por la cultura japonesa. En Assur con su pasión por la historia. Y ahora en Donde aúllan las colinas, combina la pasión por la historia con su pasión por la naturaleza.
Lo hace con una novela corta y que probablemente sea su novela más personal, algo que confiesa en el capítulo final de la novela en el que nos habla de cuánto hay de real en la historia que nos cuenta:
«He escrito muchas historias, pero en esta hay tripas, y alma, porque es esta historia he vertido buena parte de la que había en mí. En esta historia está mi sangre, mi corazón, mis sueños, mi odio». (Página 251)

Estatua de Rómulo y Remo con la loba
Una historia que nació en una posada, al calor de un aguardiente verdoso, en la que un alimañero le contó su particular historia de terror. Una historia como las que recuerda Cainos, el soldado que dirige la caza del lobo:
«Muchas de las historias que había oído de niño al amor del fuego revoloteaban también en su memoria. Relatos sobre camadas robadas en la lobera y bestias enfebrecidas que perseguían a los alimañeros para arrancarles las entrañas entre coros de aullidos a una luna tinta de sangre». (Página 30)

Nos remonta el autor a la época de César, aprovechando que se sabe que estuvo en España, que venció en algún lugar del sur español y que conoció Galicia. Pero poco más se sabe, un vacío que aprovecha Francisco Narla para situarlo en el escenario de esta narración y hacerle partícipe de la misma.
Eso sí, nos pinta a un César muy lejos del glamour con el que nos lo pinta la historia. De hecho nos muestra su lado más sórdido, casi su lado negro: el de su ambición. Una ambición que por otra parte era la que le permitía seguir vivo tras una guerra cruenta guerra civil y en un mundo lleno de políticos corruptos que solo miraban por su propio bien sin importarles lo que tuvieran que hacer para conseguir sus propósitos.

Pero no es César el gran protagonista de Donde aúllan las colinas. El gran protagonista ni siquiera tiene nombre, porque es un lobo, un gran macho de lobo al que le arrebatan lo que más quiere: su compañera, por lo que emprenderá una persecución implacable de aquellos que provocaron su muerte.
De ahí que el escenario fundamental de buena parte de la historia sea la naturaleza. Una naturaleza en buena parte hostil, que los personajes de esta novela han de atravesar camino de Roma.

No es el lobo el único protagonista. También hay un pequeño grupo de soldados romanos, veteranos de mil y una batallas, al frente de los cuales está el centurión Lucio Trebellio. No sé si será mi deformación por las lecturas revertianas, pues hasta él llega la alargada sombra del Capitán Alatriste: un hombre que ha dado su vida por las legiones romanas, para el que las órdenes recibidas son sagradas, más allá de que vayan en contra de sus propios intereses o amistades. Un tipo duro, un experto en el arte de sobrevivir día a día a la muerte propia de un soldado:
«De no haber sido cuesta abajo, lo más probable es que ni siquiera hubiera sido capaz de avanzar. Otro no se tendría en pie. Pero el centurión Lucio Trebellio Máximo era un cachorro de las legiones de la Loba. Uno de los duros. Y hubiera seguido caminando; aún con el vientre abierto y el extremo de sus tripas atado a una de aquellas columnas». (Página 229)






IMPRESIÓN PERSONAL

Donde aúllan las colinas es una novela muy diferente a las que he leído hasta ahora de Francisco Narla. Algo que por otra parte no debería extrañarme porque una de las virtudes de Francisco Narla es que cada libro se diferencia del anterior. Nada tiene que ver el piloto de Caja negra con el samurái de Ronin. Pero en Donde aúllan las colinas va mucho más allá al convertir a un lobo en su protagonista principal.
He de reconocer que como lector me despista este hecho, no tanto porque sea un lobo, sino porque para bien o para mal estamos educados en la creencia de que el lobo es el malo de la película. No me refiero solo al cuento de Caperucita y el lobo (abuelita que dientes tan grandes tienes… ¡para comerte mejor!), sino a una cultura en la que, pese a ser ya urbanita, nos sigue transmitiendo aquella idea de que no hay más lobo bueno que el lobo muerto. Sigue permaneciendo en pie la idea de que el lobo es un ser cruel  y sanguinario, cuando probablemente lo más cierto sea aquella frase de Plauto con la que el autor remata la novela:
Homo homini lupus (El hombre es el lobo del hombre)

Tiene toda la novela el aire de un cuento, un cuento tanto para adultos como para niños. Lo cierto es que es una historia que resumida, muy bien podría contársele a un niño. Y es en ese amor por la naturaleza, en esa lucha por la supervivencia, en la que Donde aúllan las colinas me trae aromas de aquellos relatos que leía en mi niñez de Jack London, donde la naturaleza era el auténtico protagonista.

Roma
El retrato del lobo que nos ofrece el autor, hurga también en otros recuerdos de mi infancia, en aquellos programas de Félix Rodríguez de la Fuente que lo tenían como protagonista. Pero no es el único que está perfectamente descrito. A pesar de que su intervención no es muy larga, el resto de protagonistas están muy bien definidos con pocas palabras. Casi los conocemos más por sus acciones que por las palabras que hablan.
Y hablando de palabras, las escenas de acción son muy vívidas, rápidas, precisas, muy de guion de película. Aunque no puede decirse lo mismo de algunas de las descripciones que el autor nos hace, pues pecan (es mi opinión personal) de ser un tanto barrocas.

A diferencia de otras novelas de Francisco Narla en la que necesitas de tiempo para poder leerlas, Donde aúllan las colinas se lee casi de una sentada. No requiere de una situación especial de tiempo o lugar para leerla ni, sobre todo para poder disfrutar de una lectura que, además de muy entretenida, sin duda conmoverá al lector.



Os dejo el booktrailer de  Donde aúllan las colinas:







Gracias a Editorial Planeta que me ha facilitado un ejemplar de Donde aúllan las colinas para su lectura y reseña.





VALORACIÓN: 9/10


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9 comentarios:

  1. No lo tengo muy claro con esta novela. Por tu reseña, sin embargo, veo que es una novela que merece la pena ser leída. Saludos.

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  2. Pues tiene buena pinta y la veo diferente. No me importaría leerla.
    Besos

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  3. Paso muy muy de puntillas que lo tengo aquí a mi lado. Me quedo con que te ha gsutado mucho

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  4. Paso de puntillas porque aún no me he puesto con ella, pero me queda con la notaza.
    Besos.

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  5. Muy de acuerdo con lo que mencionas. Es curioso a mi también, mientras leía esta novela me venía una y otra vez Félix Rodríguez de la Fuente. Besos.

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  6. Lo tendré en cuenta, gracias por la reseña.
    Besos

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  7. Acabo de leerlo y me ha gustado bastante, ha sido como leer las novelas de la infancia o la juventud, aquellas que publicaban con ilustraciones y se vendían en los kioskos.

    Un abrazo!!

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  8. A mí este autor me convenció con Assur. Y por lo que cuentas de este libro, creo que también me gustaría mucho.
    Besotes!!!

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  9. A mi Assur me encantó, así que me llevo este. Besinos.

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